Advierten sobre el impacto del racionamiento de agua en la actividad económica
El Centro Unido de Detallistas (CUD) expresó este miércoles su preocupación por los efectos que la sequía y la reducción en la disponibilidad de agua potable comienzan a tener sobre la actividad económica, particularmente en la zona metropolitana.
Según el presidente del CUD, Ramón C. Barquín III, miles de pequeños y medianos comercios dependen de un servicio continuo para mantener sus operaciones.
"La disminución en el suministro de agua, las bajas presiones y las posibles interrupciones del servicio representan costos operacionales adicionales, afectan la productividad y pueden traducirse en pérdidas para miles de pequeños y medianos negocios que constituyen la columna vertebral de nuestra economía", sostuvo Barquín.
Aunque reconoció que la situación responde, en gran medida, a las condiciones naturales provocadas por la falta de precipitaciones, destacó la importancia de continuar atendiendo el reto con planificación, coordinación y comunicación efectiva.
El líder empresarial señaló que restaurantes, supermercados, lavanderías, salones de belleza, hospederías, industrias de alimentos y numerosos comercios de servicio dependen directamente del acceso continuo al agua para poder operar con normalidad.
"Cada día en que un negocio opera con limitaciones representa menores ingresos, mayores gastos y menos capacidad para continuar invirtiendo, creando empleos y aportando al desarrollo económico", añadió.
Por ello, hizo un llamado a que se continúe fortaleciendo la coordinación entre el Gobierno, los municipios y el sector privado para mitigar el impacto económico que esta situación pudiera generar si las condiciones de sequía se prolongan.
Asimismo, Barquín planteó que las interrupciones programadas del servicio deben convertirse en una oportunidad para fortalecer la infraestructura del sistema con trabajos de reparación, mantenimiento y mejoras permanentes a la infraestructura.
"De igual forma, es indispensable mantener una comunicación clara, oportuna y constante para que las familias y el sector comercial puedan planificar sus operaciones con la mayor certeza posible", señaló.
El plan de interrupciones programadas afectará desde este viernes a unos 183,000 abonados que se suplen del agua del embalse Carraízo, cuyos niveles se han reducido rápidamente debido a la escasez de precipitaciones.
Sectores de los municipios de San Juan, Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos se verán impactados con turnos de racionamiento de 48 horas.
La gobernadora Jenniffer González firmó el pasado 31 de julio dos órdenes ejecutivas para declarar el estado de emergencia para el uso del agua y activar a la Guardia Nacional para proveer asistencia al Gobierno en el acarreo, distribución y purificación de agua.
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