Sábado, 15 de agosto de 2026
Soleado
Prensa Abierta

Únete a Prensa Abierta

Crea tu cuenta gratuita para comentar y guardar noticias.

Recibe notificaciones importantes

Prensa Abierta

Castella, Talavante y Roca dilatan la intrascendencia en la última de feria
📷 Foto: EFE
Deportes 📖 4 min de lectura

Castella, Talavante y Roca dilatan la intrascendencia en la última de feria

EFE (Internacional)
EFE (Internacional)
📖4 min de lectura
17px
Compartir

Paco Aguado

San Sebastián (Guipúzcoa), 15 ago (EFE).- Tres veteranas figuras como Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Roca Rey, con sus inconcretas y especulativas actuaciones ante manejables toros de Alcurrucén, dilataron hoy la intrascendencia del último festejo de la Semana Grande de San Sebastián hasta las tres soporíferas horas de duración.

Hubo, eso sí, una concesión de oreja, y de muy barato precio, que fue a parar a manos del francés Castella, más por el buen talante del público donostiarra que por el contenido de su faena a un cuarto toro que fue el más claro y dúctil de un encierro que no respondió en comportamiento a los habituales estándares.

Básicamente porque la variada corrida, en tipos, volúmenes y pelos, desplegó de una u otra manera los defectos y las virtudes de su sangre Nuñez, pero casi siempre rompiendo en la muleta tras unos fríos primeros tercios que ya comenzaron a hacer que la lidia se espesara más de la cuenta.

El caso es que la mayoría tuvieron mayores o menores opciones ante la tela roja, con la que la terna se manejó casi siempre con excesivas pausas y paseos, sin concretar ni las tandas ni los muletazos, sino dados los tres matadores a un casi displicente y conservador muleteo que no generaba mayores emociones ni respuesta en los tendidos, hasta el consabido recurso del arrimón final.

Castella, como es costumbre, fue quien más abundó en esos tiempos muertos para luego torear con la misma ligereza con que se aplicó ante el berrendo primero, que tuvo un buen pitón izquierdo y por el que logró una tanda medianamente estimable, aunque de manera más mecánica que enfibrada.

Con el de la oreja, un colorado algo basto de hechuras que fue con diferencia el más completo del encierro, el galo volvió a extenderse en las pausas de puesta en escena, repartidas entre tandas de pases despegados, cortos y ligeros, siempre tropezados los pocos que dio con la izquierda.

Y todo antes de buscar las cercanías de un animal cansado que se resistió a caer tras una estocada muy perpendicular, lo que generó los aplausos que precedieron a la concesión de un trofeo de poco valor para su matador.

Alejandro Talavante, por su parte, ayudó, llevándolo en línea, a que rompiera a embestir el precioso segundo, e incluso le llegó a instrumentar así un puñado de pases de cierta calidad dentro de una faena que cortó pronto y que nunca acabó de macizar.

Y menos aún se empleó con el quinto, otro fino ejemplar que humilló y que siempre quiso más trazo en los muletazos del que le dio el extremeño, muy despegado en los cites y en los embroques, sin ambición ni apuesta alguna.

A Roca Rey le cupo en suerte el más serio y hondo de los titulares, enlotado como sexto pero que corrió turno al devolverse el tercero por salir al ruedo acalambrado. No humilló ni se empleó el de Alcurrucén y el diestro peruano se extendió intentando buscar, sin éxito, la manera de lucirse.

El animal, en cambio, no le permitió ni recrearse en los alardes finales, salvo en unas ajustadas bernadinas en las que se escucharon los olés más sonoros de la tarde, tal vez preámbulo de una petición de oreja que no llegó por sus fallos con el descabello y el toque de dos avisos.

El sobrero, que fue otro serio ejemplar, saco brusquedad antes de aplomarse y desaconsejar así el largo y deslucido trasteo de Roca, que intentó sacarlo del tedio de la tarde con el tópico arrimón antes de matarlo defectuosamente. Al menos, la banda "Ciudad de Irún" sirvió, como las tardes anteriores, para amenizar magistralmente la función.

—————————–

FICHA DEL FESTEJO:

Seis toros de Alcurrucén, el sexto como sobrero, sustituto del tercero, que fue devuelto tras salir acalambrado al ruedo. Corrida varias de tipos, volúmenes, pelos y cabezas, pero todos de buena presencia. También de variado juego, fríos de salida, algunos se aplomaron y tuvieron poca duración, pero varios tuvieron claras opciones, y en especial el cuarto.

Sebastián Castella, de añil y oro: estocada trasera desprendida y dos descabellos (ovación); estocada perpendicular (oreja).

Alejandro Talavante, de negro y oro: estocada caída trasera (ovación tras leve petición de oreja); estocada caída muy trasera (ovación tras aviso).

Roca Rey, de tabaco y oro: estocada algo delantera y ocho descabellos (ovación tras dos avisos); estocada baja tendida y descabello (silencio tras aviso).

Entre las cuadrillas, destacó picando al cuarto Agustín Romero, y José Chacón y Viruta saludaron en banderillas.

Tercera y última corrida de la Semana Grande de San Sebastián, con media entrada de público (cerca de 6.000 espectadores), en tarde caluros dentro del recinto cerrado. EFE

pa/fp

(foto)

Comentarios

Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para unirte a la conversación.

Inicio Últimas Noticias Juegos