Kenia envía refuerzos policiales a una ciudad fronteriza con Etiopía por un conflicto
El inspector general de la Policía de Kenia, Douglas Kanja, ha ordenado el despliegue de agentes adicionales en la ciudad norteña de Moyale, fronteriza con Etiopía y adonde han llegado en las últimas semanas unas 50.000 personas que huyen de un conflicto en el país vecino, informó el cuerpo policial.
En un comunicado que publican este viernes medios locales, el Servicio Nacional de Policía indicó que Kanja visitó la víspera esa urbe dividida por la frontera entre ambos países, donde celebró una reunión estratégica con mandos de seguridad regionales.
"Con el fin de fortalecer las capacidades defensivas y preventivas, el inspector general anunció el despliegue de agentes de policía adicionales para reforzar la seguridad existente", subrayó la nota oficial.
Kanja también instó a los equipos de seguridad a "mantener una alta vigilancia y a garantizar la seguridad y protección de todas las personas en la zona".
El inspector general, además, visitó uno de los campamentos que acogen a familias desplazadas, donde "garantizó a la población desplazada la máxima seguridad y coordinó el apoyo humanitario junto con las organizaciones de ayuda".
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó este jueves de que la situación de seguridad en la parte etíope de Moyale es "inestable".
Balas perdidas
"Algunas balas perdidas hirieron a civiles en el lado keniano de la frontera. El 2 de noviembre, una mujer habría fallecido a causa de una bala perdida en las oficinas del subcondado de Moyale", señaló la OCHA.
El acceso humanitario sigue siendo limitado en algunas zonas fronterizas y, en respuesta, las autoridades locales "desplegaron personal sanitario adicional e intensificaron las patrullas policiales", indicó la agencia de la ONU, al precisar que "se habilitaron escuelas como centros de alojamiento temporal".
Las Naciones Unidas en Kenia solicitaron una ayuda de 8,9 millones de dólares (casi ocho millones de euros) para atender las necesidades más urgentes de los desplazados los próximos tres meses.
La parte etíope de Moyale, dividida entre las regiones colindantes de Oromía y Somalí, es objeto de disputa desde hace años entre los grupos étnicos oromo (mayoritario en el pueblo) y somalí (segundo mayor en la localidad).
Según medios locales, las tensiones comenzaron el pasado 18 de octubre con el izado de la bandera de la región Somalí en la zona oromo, seguida del asesinato de una niña de 13 años.
Estas hostilidades se intensificaron el 22 de octubre, cuando comenzaron los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad de ambas regiones.
El anterior gran estallido de violencia interétnica en Moyale ocurrió en diciembre de 2017, cuando al menos 61 personas murieron y más de 360 casas fueron quemadas por enfrentamientos entre oromos y somalís.
Esta violencia ocurre mientras el Ejército de Etiopía combate a grupos rebeldes en el norte del país, después de que el rebelde Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) anunciase el pasado 23 de septiembre una "guerra defensiva" desde esa región norteña, tras meses de escalada y bombardeos recurrentes con drones.
Lleva las noticias de Puerto Rico
en tu móvil
Alertas de última hora, lectura rápida y 100% gratuita.
Comentarios
Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para unirte a la conversación.