Viernes, 16 de octubre de 2026
Soleado
Prensa Abierta
Chucho Valdés vuelve a Nueva York, su «segunda casa musical», para celebrar sus 85 años
📷 Foto: EFE
Efemérides 📖 4 min de lectura

Chucho Valdés vuelve a Nueva York, su «segunda casa musical», para celebrar sus 85 años

EFE (Internacional)
EFE (Internacional)
📖4 min de lectura
17px
Compartir

El pianista cubano Chucho Valdés llega a los 85 años "muy motivado" y con la misma curiosidad musical que lo llevó a combinar el jazz con las raíces afrocubanas, antes de celebrar el aniversario con dos conciertos en Nueva York, su "segunda casa musical", y que concibe como "un recuento de lo vivido", afirma en una entrevista telefónica con EFE.

Valdés, que cumplió años el pasado 9 de octubre, celebrará este viernes y sábado la efeméride en el Rose Theater del Lincoln Center, en una ciudad a la que está ligado desde que su grupo Irakere debutó en el Carnegie Hall en 1978.

Estará acompañado, entre otros, por el saxofonista Joe Lovano para recorrer siete décadas de carrera: "Mi idea fundamental es tocar los temas con los que yo comencé a los 15 años", explica Valdés, que hoy vive a caballo entre Málaga y Miami.

Dice que está "ilusionado por compartir escenario con músicos de los que he aprendido durante toda mi vida", como Terence Blanchard, a quien considera "un prodigio de la música", y que es autor de bandas sonoras para películas de Spike Lee y de la ópera 'Fire Shut Up in My Bones', la primera de un compositor negro representada en el prestigioso Metropolitan Opera de la Gran Manzana.

Su padre Bebo, su primer maestro

Valdés, hijo del legendario Bebo Valdés (1918-2013), asegura que su carrera está y seguirá "estrechamente ligada" a Irakere, la formación que fundó en 1973 y que revolucionó la música cubana al fusionar el jazz, la música clásica y las tradiciones afrocubanas.

"Entonces no era consciente de estar protagonizando una revolución musical. Yo te juro que no. No, nada de eso", señala el músico.

"Yo, desde que era estudiante, tenía muchas ideas en la cabeza, pero solo eran sueños. Eso sí, yo me decía: '¿Y si se combinan estas cosas con estas otras?'", comenta.

Y en ese camino fue decisivo su padre, Bebo, a quien considera su "primer maestro".

De joven quería tocar como él y llegó a aprenderse todos sus solos de los discos, pero su padre le aconsejó encontrar una voz propia.

"Me decía: Chucho, está buenísimo eso, pero es importante que te busques a ti mismo en lo que vas haciendo, en lo que vas desarrollando. Busca a Chucho", recuerda.

Así comenzó un proceso musical que tomó forma en los años sesenta con 'Mambo influenciado', una de sus piezas más emblemáticas, en la que fusionó el jazz con los ritmos afrocubanos y anticipó el lenguaje que desarrolló luego con Irakere.

A esa búsqueda sumó los ritmos, cantos y elementos de la religión yoruba y la santería que conoció en su barrio con 'Misa negra', donde llevó percusiones y sonoridades rituales al complejo terreno del jazz.

"Por ahí fue donde encontré a Chucho sin separarme de Bebo", resume.

Nueva York, su segunda casa musical

Su "relación especial" con Nueva York también marca este aniversario: Valdés recuerda su primera visita, en 1978, cuando Irakere actuó en el Carnegie Hall tras despertar el interés del productor Bruce Lundvall, entonces presidente de la cadena CBS, que conocía al grupo por referencias del trompetista Dizzy Gillespie.

"Debutar en Carnegie Hall fue una de las cosas más lindas que me han pasado en mi vida", rememora, puesto que "supuso un hito para la formación cubana y abrió una relación con el público estadounidense" que él ha tratado de mantener viva durante décadas.

Entre sus lugares predilectos está el Village Vanguard, el histórico club de jazz del Greenwich Village neoyorquino, que abrió sus puertas en 1935.

"Se convirtió prácticamente en la plaza de Chucho", dice sobre el mítico local, en el que grabó en directo por primera vez en 1999 y donde encontró "un espacio para desarrollarme al frente de grupos más pequeños".

Nuevo disco bajo el brazo

A sus 85 años, el pianista ganador de siete Grammy, cinco Latin Grammy y un Grammy honorífico por toda su carrera dice que quiere "seguir evolucionando" y acaba de publicar 'Uncut', un disco de piano en solitario que considera "muy fresco y un poco atrevido".

"Lo grabamos en una única toma, me dejé llevar por la música. Me senté al piano a tocar y tocar y tocar. No hubo cortes, no hubo edición, no hubo nada", afirma.

Sobre el jazz cubano actual, Valdés destaca a David Virelles, Gonzalo Rubalcaba, Omar Sosa y "una generación más joven con lenguaje propio que también ha hecho su propio camino pero siempre partiendo de la raíz".

Según dice, su legado no reside solo en haber ensanchado las fronteras del jazz afrocubano, sino en "demostrar que la tradición permanece viva", algo que sucede "cuando cada generación encuentra la manera de hacerla suya".

Jesús Centeno

#EFE Internacional
Prensa Abierta App
App Oficial

Lleva las noticias de Puerto Rico en tu móvil

Alertas de última hora, lectura rápida y 100% gratuita.

Comentarios

Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para unirte a la conversación.

Inicio Últimas Noticias Juegos