La caída de Josué Colón ante el ojo público
¿Este es el principio del fin de su servicio público? Esa es la gran pregunta.
Nadie le quita lo bailao’. El ingeniero Josué Colón tiene una trayectoria firme y activa en Puerto Rico. Si preguntan por Colón, todos lo relacionan con la historia energética del país, ya sea para mal, o para bien. Conoce desde adentro el sistema eléctrico de Puerto Rico.
¿Quién es Josué Colón Ortiz?
Colón Ortíz comenzó en 1988 en la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), donde ocupó distintas posiciones hasta llegar, en dos ocasiones, a la dirección ejecutiva de la corporación pública.
Se graduó de Ingeniería Mecánica del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico y acumuló experiencia en áreas como diseño mecánico, mantenimiento, administración de proyectos, generación, transmisión y distribución de energía. También estuvo vinculado a las operaciones de las centrales de Palo Seco y Costa Sur.
Su primera etapa al frente de la AEE
Hace 14 años, en el 2012, bajo la administración del entonces gobernador Luis Fortuño, Colón Ortiz, fue nombrado director ejecutivo de la AEE. Permaneció en el cargo hasta 2013. Luego, se desempeñó como consultor energético para funcionarios gubernamentales, alcaldes, legisladores y empresas privadas.
Hasta ahí, todo marchaba bien, aunque se hablaba del cartel del petróleo, y se le conocía como un extraordinario recaudador del Partido Nuevo Progresista.
Años después, para el año 2021, regresó a la dirección ejecutiva de la AEE en medio de una crisis de generación y constantes relevos de carga. Su nombramiento ocurrió luego de la renuncia de Efran Paredes Maisonet.
La mayoría de la Junta de Gobierno respaldó su selección al destacar su experiencia y conocimiento de las plantas generatrices. Sin embargo, Tomás Torres Placa, representante del consumidor, llegó a levantar cuestionamientos sobre su capacidad para poder comenzar una transición ordenada a energía renovable.
De la AEE al Zar de Energía
Colón Ortiz permaneció al frente de la AEE hasta enero de 2025. Posteriormente, la gobernadora Jenniffer González Colón, lo designó Zar de Energía y director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas (AAPP). Gran responsabilidad en sus hombros.
Desde esas posiciones asumió la coordinación y fiscalización de los principales componentes del sistema eléctrico, incluidas las operaciones de LUMA Energy y Genera PR. También recibió la encomienda de recopilar información sobre el desempeño de LUMA ante la posibilidad de sustituir a la empresa. Todo esto en medio de la crisis energética que enfrenta Puerto Rico y que se ha arrastrado de cuatrienio en cuatrienio.
González Colón, había utilizado de pie forzado en su campaña política la salida de LUMA y con un nombramiento como el de Colón Ortiz, con trayectoria sólida en el tema energético, era la pieza clave y necesaria para enfrentar el monstruo de energía. Su nueva función lo colocó en el centro de las decisiones energéticas del Gobierno, pero también de varias controversias.
Cuestionamientos sobre proyectos de la AEE
Una auditoría de la Oficina del Contralor examinó distintos proyectos de mejoras capitales realizados por la AEE entre 2010 y 2018, periodo que incluyó su primera incumbencia como director ejecutivo.
Los hallazgos señalaron deficiencias relacionadas con proyectos cancelados o inconclusos, entre ellos Vía Verde y la conversión de unidades generatrices. También se cuestionaron procesos de contratación, falta de documentación y decisiones administrativas que representaron pérdidas millonarias para la corporación pública.
Parte de los proyectos y contratos se habían iniciado antes de que Colón Ortiz asumiera la dirección. El ingeniero defendió que las iniciativas buscaban reducir el costo de la electricidad y cumplir con exigencias ambientales. Los hallazgos de la auditoría fueron de naturaleza administrativa y no representaron una determinación de responsabilidad criminal contra el funcionario. Así que, logro salir de la controversia.
Su postura sobre la generación con carbón
Otra de las controversias que colocaron en el panorama a Colón Ortiz fue cuando favoreció extender hasta 2035 la generación mediante carbón, a pesar de que la política pública establecía su eliminación para 2028.
El planteamiento provocó el rechazo de organizaciones ambientales, profesionales de la salud y comunidades del sur de Puerto Rico, que llevan años denunciando los efectos de la contaminación asociada con la planta de AES en Guayama.
Colón Ortiz sostuvo que retirar esa fuente de generación sin contar con capacidad suficiente para reemplazarla, podría agravar el déficit energético del país. Ese respaldo a la utilización de carbón se dio en el marco de la aprobación del Proyecto de la Cámara 267. Esta era una medida de administración de González Colón y fue una de las medidas legislativas presentadas a la Legislatura bajo este Gobierno.
Tanto la posición de Colón como la firma de extensión por parte de la primera mandataria, provocó un trago amargo en gran parte del pueblo puertorriqueño, organizaciones comunitarias y servidores públicos.
La negociación con New Fortress Energy
Durante 2025, el Gobierno consideró un contrato de aproximadamente 15 años para el suministro de gas natural licuado con la subsidiaria de New Fortress Energy. El acuerdo podía alcanzar un valor cercano a los $20,000 millones.
La Junta de Supervisión Fiscal expresó preocupación por los términos propuestos y por la posibilidad de que la compañía fortaleciera una posición dominante dentro del mercado energético de Puerto Rico.
Colón Ortiz defendió inicialmente la propuesta, aunque aseguró que no participó directamente en su negociación. Finalmente, las conversaciones fueron suspendidas.
El funcionario también protagonizó enfrentamientos públicos con New Fortress después de acusar a la empresa de incumplir con la entrega de gas a las unidades generatrices de San Juan.
La ofensiva contra LUMA
Como Zar de Energía, Colón Ortiz se convirtió en una de las figuras más críticas de LUMA Energy. En 2025, aseguró que el Gobierno comenzaría el proceso para cancelar el contrato cuando tuviera la documentación necesaria para sustentar los incumplimientos y proteger el interés público.
LUMA rechazó los señalamientos y atribuyó parte de sus dificultades operacionales a la falta de fondos y a las condiciones deterioradas en las que recibió el sistema eléctrico.
La controversia generó cuestionamientos sobre el doble papel de Colón Ortiz: por un lado, como fiscalizador de la empresa y, por otro, como director de la AAPP, entidad responsable de administrar el contrato.
Power Expectations: la controversia más reciente
El nombre de Colón Ortiz volvió al centro del debate público por el contrato de generación temporera otorgado en junio de 2026 a Power Expectations.
El acuerdo contemplaba la instalación de aproximadamente 400 megavatios en las centrales de Aguirre y Costa Sur, por un valor máximo estimado de $5,886 millones durante un periodo de diez años.
La Junta de Supervisión Fiscal retiró su aprobación luego de que surgieran alegaciones sobre el posible uso no autorizado del nombre y la firma de Enchanted Rock, una empresa presentada originalmente como integrante del consorcio. El organismo fiscal también cuestionó la debida diligencia realizada, la verificación de las cualificaciones del proponente y la transparencia del proceso.
Colón Ortiz ha sostenido que no participó directamente en la evaluación técnica de las propuestas y que esa responsabilidad estuvo principalmente en manos de la Oficina Independiente de Adquisiciones, conocida como 3PPO. También aseguró que no se desembolsaron fondos públicos bajo el contrato.
Las alegaciones sobre una posible falsificación fueron referidas al Departamento de Justicia y a las autoridades federales.
Sin embargo, como parte de la investigación legislativa surgieron comunicaciones en las que Colón Ortiz solicitaba seguimiento para lograr la firma del acuerdo y la gobernadora lo ha defendido diciendo que no encuentra ilegal las instrucciones emitidas por el funcionario.
Tan reciente como esta semana, la exdirectora ejecutiva de la AEE, Mary Carmen Zapata Acosta, declaró ante la Cámara de Representantes, que Colón Ortiz conocía el proceso y recibía copia de las comunicaciones relacionadas con la contratación. Alegó además que tenían conversaciones limitadas por Telegram y mensajes de texto y que la inhibían de deciciones y reuniones que la AEE necesitaba particpación crucial.
La exfuncionara también denunció que la forma de supervisar de Colón Ortíz era “dictatorial” y que se había sentido utilzada durante todo este proceso.
El golpe bajo al nombre y trayectoria de Colón Ortíz no queda ahí. Al otro día que Zapata Acosta se presentó en la Legislatura, sale a relucir que Colón Ortiz había aplicado para ocupar el puesto directivo en LUMA Energy, mientras fungía como director ejecutivo de la AEE.
La Ofician de Ética Gubernamental fue quien concluyó que no podía ocupar el cargo durante los dos años siguientes a su salida de la AEE.
Con más de tres décadas dentro del sector energético, Josué Colón Ortiz ha ocupado algunas de las posiciones más importantes relacionadas con el sistema eléctrico del país. Su experiencia técnica ha sido el principal argumento utilizado para justificar sus nombramientos, pero las crisis recurrentes, los contratos millonarios y las decisiones sobre el futuro energético de Puerto Rico también lo han mantenido y lo seguirán manteniendo bajo constante escrutinio público.
Periodista con más de diez años de experiencia en la cobertura de noticias y temas de interés público, con especial énfasis en el ámbito legislativo. Actualmente combina su labor periodística con la enseñanza de comunicaciones, aportando su experiencia a la formación de futuros comunicadores.
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