La reconquista de Bellingham
Jude Bellingham necesitó tres temporadas para recorrer el camino que separa la excelencia de las dudas. Deslumbró en su primer año en el Real Madrid, mantuvo el tipo en el segundo y se extravió en el tercero, atrapado entre los problemas físicos, los cambios de entrenador y una pérdida de influencia impropia de su talento. El Mundial de 2026 marcó el comienzo de su reconquista. Cuatro meses después, el inglés vuelve a parecerse al futbolista que deslumbró en sus primeros pasos con la camiseta blanca.
La historia de Bellingham en el Real Madrid comenzó con una explosión extraordinaria. En la temporada 2023-24, Bellingham marcó 23 goles y repartió 13 asistencias en 42 partidos. Llegaba desde atrás, encontraba espacios imposibles y resolvía partidos con una naturalidad aplastante. Fue, sin duda, una de las grandes figuras del equipo que conquistó la Liga y la Liga de Campeones.
Su segunda campaña resultó menos espectacular, aunque mantuvo un rendimiento notable: 14 goles y 13 asistencias en 51 encuentros. La llegada de Mbappé modificó el reparto de responsabilidades ofensivas y el inglés tuvo que adaptar sus movimientos a una nueva estructura. Perdió protagonismo rematador, pero conservó buena parte de su influencia.
El verdadero retroceso llegó el curso pasado. Una operación en un hombro le impidió completar la pretemporada y retrasó su regreso hasta finales de septiembre. Xabi Alonso le asignó funciones más retrasadas, lejos de las zonas donde tanto daño había causado, y otro cambio en el banquillo, con la llegada de Álvaro Arbeloa, tampoco favoreció su continuidad. Terminó el curso con ocho goles y cinco asistencias en 40 partidos, sus peores registros desde su llegada al Madrid.
La caída no fue exclusivamente estadística. Bellingham perdió presencia en el área, continuidad en sus intervenciones y parte de aquella autoridad con la que gobernaba los partidos. Uno de los mejores llegadores dele fútbol europeo empezó a aparecer demasiado lejos de la portería cuando las jugadas ya estaban resueltas.
El Mundial, punto de inflexión
Inglaterra le devolvió todo lo que perdió en el Real Madrid. Durante el Mundial de 2026, Bellingham recuperó la libertad, el instinto y la confianza. Marcó siete goles en ocho partidos, récord de un futbolista inglés en una gran competición, y fue una de las grandes figuras de una selección que terminó tercera. Su actuación le permitió recibir por segundo año consecutivo el reconocimiento como mejor jugador de Inglaterra.
La recuperación encontró continuidad en octubre. En la Liga de Naciones firmó una actuación formidable contra Croacia, con un gol y tres asistencias en la victoria por 7-0, antes de participar en el triunfo por 3-0 frente a la República Checa. En los cuatro partidos disputados en el torneo acumula un tanto y cuatro asistencias.
Aquella versión de Bellingham empieza a instalarse también en el Real Madrid. Con José Mourinho ha recuperado libertad para interpretar los espacios, acercarse al área y combinar su capacidad de trabajo con la llegada ofensiva. En quince partidos oficiales de esta temporada suma cinco goles y tres asistencias, una producción que mejora considerablemente sus registros del curso anterior.
Mourinho se rindió a las cualidades del inglés después del encuentro de Atenas. "Es un jugador único, hoy no hay en el mundo del fútbol un jugador en el centro del campo como Jude, que es completo en todos los niveles. Tiene siempre trabajo, liderazgo, ambición, calidad y llegada a gol. Es un jugador absolutamente extraordinario".
La victoria frente al AEK ofreció otra muestra de esa recuperación. Bellingham marcó de espuela el primer gol madridista y participó en el segundo tanto de Mbappé con un pase filtrado a Denzel Dumfries que rompió la defensa griega. Las dos acciones reunieron las cualidades que distinguieron su primera temporada: el instinto de un delantero y la inteligencia de un centrocampista.
Morinho encuentra en el inglés una pieza difícil de sustituir capaz de aportar equilibrio y desequilibrio en un mismo partido. El mismo Bellingham es consciente de su regreso: "Definitivamente estoy jugando más centrado. Está saliendo bien y estoy mejorando en mi juego e impactando en el partido de muchas maneras. Espero seguir así"
A sus 23 años, Bellingham parece haber dejado atrás su temporada más gris. Todavía necesita continuidad para alcanzar la dimensión de aquel futbolista que deslumbró en 2023, pero el camino está trazado. Inglaterra inició su recuperación, Mourinho le ha devuelto protagonismo y Atenas confirmó que su reconquista avanza. El Real Madrid vuelve a disfrutar de un jugador que había perdido demasiado tiempo lejos de su mejor fútbol.
Juan José Lahuerta
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