AAA solo destina 4% de sus fondos para reparar tuberías mientras aumenta la pérdida de agua
Centro de Periodismo Investigativo (CPI) Víctor Rodríguez Velázquez y Amanda Pérez Pintado
En los últimos cinco años, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) no ha aumentado el porcentaje de fondos destinado a reparar y reemplazar sistemas de tuberías, válvulas o conexiones obsoletas y lo ha dejado en tan solo 4% para 2026, una proporción que, según la agencia, irá en baja durante los próximos dos años, encontró una investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI). Esto a pesar de que las tuberías rotas representan la mayor causa por la cual se pierde agua filtrada en Puerto Rico.
El 96% restante de los fondos de mejoras capitales se ha dirigido a reconstruir las estructuras dañadas por huracanes y terremotos, cumplir con exigencias de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), proyectos de mitigación, mejoras en la calidad del agua y la adquisición de generadores eléctricos, medidores de presión, infraestructura tecnológica y comprar vehículos nuevos.
Aunque el dinero para reparar y reemplazar tuberías de agua potable ha aumentado desde 2021, la proporción de fondos destinada a estos esfuerzos ha sido menor, en comparación con el resto de las categorías del presupuesto de mejoras capitales, desde ese mismo año. La caída porcentual del dinero para corregir tuberías y conexiones ocurre al mismo tiempo que la pérdida de agua ha empeorado debido, en parte, al envejecimiento del sistema de distribución de Acueductos, dijeron al CPI al menos siete fuentes vinculadas a la agencia.
De los $845.8 millones que la AAA destinó en el 2025 para mejoras capitales, solo se separaron $60.8 millones, o el 7 %, para reparar la infraestructura existente, según informes de la corporación pública. El 61% de esos fondos corresponde a proyectos de reconstrucción subvencionados por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA en inglés) para reparar las estructuras afectadas por huracanes y terremotos.
La cifra contrasta con los datos del año 2019, cuando Acueductos destinó el 43% de los $73.5 millones del programa de mejoras capitales para proyectos de reparación y reemplazo de tuberías y otros activos del sistema de distribución.
El presidente de la AAA, Luis González Delgado, reconoció que el envejecimiento de las 20,000 millas de tubería de la agencia es una de las causas principales de la pérdida de agua. Aun así, no respondió al CPI por qué cada vez se destinará menos dinero a reparar o reemplazar los sistemas obsoletos.
La “pérdida de agua no contabilizada”, como la llama la AAA, es el cálculo del agua potable que se produce y entra al sistema, pero que no genera ingresos. Además de la pérdida física, también incluye pérdidas comerciales por errores de facturación, de medición o robo. Esa pérdida por agua no contabilizada subió de 59% en 2017 hasta alcanzar un histórico 69% en 2022, según datos analizados por el CPI.

Foto Suministrada | Centro de Periodismo Investigativo
Para el hidrólogo Jorge Ortiz Zayas, experto en sistemas de agua y embalses, quien formó parte del grupo que representó a la Universidad de Puerto Rico en el desarrollo del Plan de Agua del Gobierno en 2004, sería más eficiente destinar más fondos a reparar y reemplazar el sistema de distribución, lo que permitiría corregir la pérdida y tener más agua disponible.
“Si tú bajas [las pérdidas de agua] de 62% al 25%, que es lo normal en países que tienen más experiencia en esto y más recursos, la Autoridad de Acueductos tendría un abasto adicional equivalente a 200 millones de galones al día. Eso es lo equivalente, prácticamente, a dos superacueductos”, explicó Ortiz Zayas.
La gerencia de la AAA mantiene una discrepancia en las cifras de pérdida de agua. Ni siquiera el presidente ejecutivo de la corporación pública, González Delgado, sabe con certeza cuánta agua pierde la agencia que dirige. El Plan Fiscal de la AAA indica que en 2024 la agencia perdió casi 63% del agua que produjo, pero González Delgado estimó ante una Comisión Total del Senado en junio pasado que la pérdida está “cerca o por debajo del 40%”. Mientras, Arnaldo Colón, asesor ejecutivo de la AAA y quien supervisa a los contratistas de la Oficina de Recuperación de Agua (ORA), dijo en una reunión de la Junta de Gobierno que el agua que la AAA no factura es 66%.
A preguntas del CPI sobre cómo llegó al cálculo de 40%, González Delgado dijo que la cifra responde a lo que ha observado en el trabajo de campo.
“Para decir que botamos dos terceras partes del agua producida en Puerto Rico, y estamos hablando de millones de galones, tendríamos ríos en nuestras calles, y eso no está ocurriendo”, dijo el titular de la AAA al ser confrontado con la cifra oficial que ha ofrecido la agencia en múltiples documentos y comparecencias públicas.

Foto por Maricarmen Ortiz | Centro de Periodismo Investigativo
González Delgado dijo que para solucionar el problema de pérdida de agua debe haber “un plan determinado de prioridades”, que se fija a partir de la inteligencia de campo, o el proceso de recolectar datos directamente desde la infraestructura. La AAA ha contratado por varios años, por $34.9 millones, a la empresa Truenorth Corporation para servicios que incluyen ese trabajo de inteligencia de campo sin que se haya resuelto el problema de la pérdida de agua.
Reemplazos en lugar de remiendos
Yonaira Hernández, secretaria ejecutiva de la Unión Independiente Auténtica (UIA), el sindicato que agrupa a los empleados de la agencia, dijo que para lograr una meta de reducción de pérdida de agua hay que poner más énfasis en reemplazar los tubos en mal estado, en lugar de remendarlos con parches temporales.
La empleada de la AAA dijo que en lugar de reparar mediante “coupling” o uniones de tubos, la corporación debería “cambiar completa” la tubería corroída para evitar una rotura en otro lugar. “En vez de poner un tubo nuevo, lo que deciden es remendar”, señaló.

Foto Suministrada | Centro de Periodismo Investigativo
El presidente de la Sociedad de Ingenieros de Puerto Rico, Yamil I. Castillo Crescioni, coincidió en que se debe invertir más en el reemplazo de infraestructura, y no solo en su reparación provisional.
Para atender las pérdidas físicas, indicó que se debe acelerar el reemplazo de infraestructura deteriorada, identificar y eliminar conexiones ilegales, sustituir de forma planificada los sistemas de distribución, instalar sistemas de captación de sedimentos y usar telemetría o la medición remota del flujo de agua para detectar fallas en etapas tempranas.
En 2013, bajo la presidencia de Alberto Lázaro, la AAA aumentó $20 en la factura de agua a clientes residenciales y comerciales para cumplir con requisitos de la EPA, la protección de cuencas hidrográficas —con prioridad al Caño Martín Peña en San Juan—, así como los sistemas de comunidades rurales, y para subsanar el déficit de la corporación.
El planificador Félix Aponte Ortiz, integrante de la Junta de Gobierno de la AAA hasta 2020, recordó que parte del dinero que recogería Acueductos a partir de ese aumento se destinaría para proyectos de reparación y reemplazo. No obstante, dijo que esa partida constantemente se destinaba a trabajos de emergencia, sobre todo, para corregir roturas o desbordamientos del sistema de aguas usadas, y no para la sustitución de tuberías obsoletas del agua potable tal como se había contemplado.
“No se usó para lo que se dijo que se iba a hacer; no se usó esa inversión en reparar las pérdidas de agua. Mi impresión es que se usó para cubrir emergencias de roturas de troncales, sobre todo sanitarias”, indicó.
Una fuente del CPI familiarizada con el presupuesto de la AAA añadió que el problema de la pérdida de agua persistió a pesar de ese aumento porque la partida para reemplazar sistemas obsoletos “no dio”. “Es un problema de dinero. La AAA dedicaba solo entre $50 y $60 millones para proyectos de reemplazo, y no solo tuberías, sino bombas, válvulas o cualquier equipo. Ese presupuesto casi no da”, dijo.
Según la fuente, parte del aumento de 2013 sí llegó a destinarse en un inicio a proyectos de reparación y reemplazo. “Pero luego de eso, el Gobierno se declaró en quiebra, perdimos acceso al mercado [de bonos], pasó el huracán María en 2017, la pandemia en 2020, y todo eso se puso como prioridad en Acueductos”, dijo la fuente en referencia a que la corporación pública dedicó más esfuerzos a lidiar con todas esas crisis versus a renovar la infraestructura obsoleta.
Luis García Pelatti, quien integraba la Junta de Gobierno de la AAA cuando se aprobó el aumento de 2013, coincidió en que el dinero estimado para reparaciones y reemplazo con esa alza nunca fue suficiente, y no se logró mejorar las pérdidas de agua.
Recordó que, cuando se acercaba el final del cuatrienio del gobernador Alejandro García Padilla, “ya hacía falta otro aumento en la tarifa del agua”. Dijo que propuso aumentos pequeños y anuales, pero no fueron considerados.
“Estábamos tratando, por lo menos yo en mi caso, de que se produjeran aumentos como en el segundo o tercer año y que trataran de evitar los años electorales, porque eran básicamente muy difíciles, se genera una presión política enorme”, dijo.

Foto por Brandon Cruz González | Centro de Periodismo Investigativo
Durante su tiempo en la Junta de Gobierno de la AAA, García Pelatti notó que el dinero destinado a mejoras capitales rara vez llegaba a los salideros porque los mercados de capital no prestan para reparar infraestructura existente, solo para construir obra nueva. “Aunque nosotros hacíamos un programa de mejoras capitales… esos [fondos] solamente se podían estar utilizando para obras nuevas. Yo no puedo pedir prestado y nadie te presta para arreglar los salideros. El mercado de capitales te presta para hacer una nueva planta… pero no se puede pedir prestado para arreglar los salideros”, explicó.
Un problema de personal, no solo de tuberías
En la Región Oeste de la AAA, los esfuerzos para optimizar las plantas de filtración y reparar fugas ocultas en 2021 dependían de un solo especialista en el análisis de la presión, velocidad y el caudal del agua en San Germán y que estaba encargado de cubrir toda la red hidráulica de la zona. La propia ORA —una división que la AAA creó en 2014 para atender el problema de la pérdida de agua— reconoció en un informe de 2021 que gestionaban fondos adicionales para ampliar sus cuadrillas de detección de fugas, con el fin de contratar al menos dos empleados por región para el año 2022.
García Pelatti recuerda que la discusión entre contratar empresas y personal externo, en lugar de crear puestos fijos dentro de la corporación pública que dieran continuidad a labores, como el manejo de la pérdida de agua, era constante. Desde su fundación, la ORA ha sido operada en su totalidad por la empresa Truenorth Corporation, que desde 2016 ha obtenido $34.9 millones en contratos con Acueductos para desarrollar proyectos que incluyen el manejo de presión, la detección de fugas y analizar cuánta agua potable se produce, se consume y se pierde, reveló el CPI.
“En Acueductos se tendía mucho a contratar [empresas externas]. La corporación lo tenía como una manera de resolver”, dijo García Pelatti al CPI. “Teníamos unos reclamos con la unión de empleados, y creo que incluso había un planteamiento genuino de que se intentara conseguir personal, porque me acuerdo de las discusiones para que hubiera personal capacitado en la corporación para estos asuntos [como la pérdida de agua]”.
Sin embargo, García Pelatti no entiende por qué se optó por delegar esas funciones al personal de Truenorth y otras firmas.
“No te puedo decir por qué se contrató para el tema de la pérdida de agua. Para mí era una sorpresa. Hubiera pensado que [manejar las pérdidas de agua] era algo operativo. Pero sí me di cuenta de que en Acueductos se contrataba mucho. Yo, como jefe de una agencia [la Junta de Planificación] en la que no podía contratar, pues miraba esas cosas y parecían como que ellos estaban en Disney en medio de la crisis”, señaló.
AAA ha perdido el 13% de su plantilla en los últimos 10 años
Hernández, secretaria ejecutiva de la UIA, dijo que Acueductos cuenta actualmente con vacantes que no ha podido llenar, y que lo atribuye a la diferencia salarial entre lo que paga la agencia y lo que pagan las compañías privadas contratadas. Según la Oficina del Contralor, hasta julio de 2026, la AAA tenía 219 puestos vacantes.
“El salario que reciben los compañeros no es un salario justo para el trabajo que ellos realizan. Reclutan, y al mes las personas renuncian, porque el tipo de trabajo que nosotros realizamos es mucho más de los $10.50 que nosotros recibimos de cobro por hora, más el calor que estamos recibiendo en la calle”, dijo.
Hernández lleva 15 años en la AAA y empezó limpiando contadores, luego leyendo y cambiando contadores y suspendiendo el servicio de agua.
Habló de las condiciones a veces adversas que conlleva trabajar para Acueductos en la calle. “Ellos llegan, se estacionan y se van a caminar. Ellos no reciben agua hasta que regresan al vehículo. Estamos hablando de deshidratación por las temperaturas, de que los vehículos que le estás proveyendo no son buenos, que no tienen herramientas, y a veces los equipos y las herramientas no son cómodos para uno poder trabajar. La gente se va corriendo”, dijo acerca de los nuevos reclutamientos.
En la última década, la plantilla de la AAA se redujo un 13%: de 4,789 puestos ocupados en diciembre de 2016 a 4,167 en diciembre de 2025, según la Oficina del Contralor.

Foto Suministrada | Centro de Periodismo Investigativo
Hernández también atribuyó parte del problema a los nombramientos de confianza, que, según dijo, responden a conexiones político-partidistas más que a la capacidad técnica. “Estamos dependiendo de un Gobierno que es el que pone políticamente a las personas que van a entrar a trabajar a Acueductos y que no tienen el conocimiento”, dijo.
Según datos de la Oficina del Contralor, entre diciembre de 2016 y diciembre de 2025, los puestos de confianza en la AAA aumentaron de 149 a 185, o un incremento de 24%. Mientras tanto, los puestos de carrera ocupados se redujeron en casi un 11%.
La líder sindical describió una cadena de puestos que, a su juicio, no aporta al trabajo real de la agencia. “Tenemos el ayudante del ayudante del ayudante del ayudante, que sigue drenando la Autoridad”, mencionó.
González Delgado, presidente ejecutivo de la AAA, reconoció durante una vista pública en la Cámara de Representantes a finales de agosto que la baja en personal de la agencia incide en que no se puedan reparar a tiempo salideros y averías, lo que complica la disponibilidad de agua que llega a los abonados y termina perdiéndose.
El funcionario indicó que las brigadas de la AAA demoran entre tres y cinco días en atender una avería reportada, dependiendo de la región.
“Depende, en este caso, del tamaño de la región, depende de la cantidad de recursos que tenga la región”, explicó González Delgado, quien además reconoció retos en la contratación de personal.
González Delgado mencionó, a preguntas de legisladores, los bajos salarios como la razón principal por la que la corporación no ha contratado el personal necesario, lo que también ha sido señalado por el sindicato.
“Un trabajador de sistemas operacionales, de sistemas de agua, comienza básicamente en $10.50 la hora y, aunque tenemos beneficios como, por ejemplo, plan médico, entre otras cosas, hay gente que prefiere tener el cash [efectivo] en la mano y no los beneficios”, dijo el presidente ejecutivo.
La mala facturación le cuesta a la AAA su capacidad de reinvertir
Para el ingeniero Carl Soderberg, exdirector de la EPA en el Caribe que antes trabajó en la AAA, la reducción de personal en la agencia también ha impactado los esfuerzos en contra del robo de agua y de cobro a deudores, que son elementos dentro del cálculo del agua no contabilizada que le restan ingresos a la agencia. En 2024, el 17% del agua que se perdió fue por pérdidas comerciales, según datos de la AAA.
“A mi mejor entender, no están haciendo operativos para detectar esos robos de agua, que es distinto a los escapes, especialmente los ocultos. Esos escapes que la gente ve por las calles son solo la punta del iceberg de las pérdidas”, dijo.
Puso como ejemplo las fugas recientes en el sistema del Superacueducto, que solo se pudieron localizar tras excavar a profundidades de más de 30 pies, porque no eran visibles desde la superficie.

Foto Archivo | Centro de Periodismo Investigativo
Para Soderberg, si la AAA no hace suficientes inspecciones para detectar el robo de agua, eso le envía un mensaje a la gente de que nadie está vigilando. “Es como una invitación a robar agua”, dijo.
Hernández, de la UIA, dijo que hay clientes de alto consumo, como hoteles e industrias, que reciben el servicio con regularidad, que no pagan, pero que al momento de cortarles el servicio, abonan un poco y la AAA obliga a los empleados a reconectar el servicio. Mencionó el caso de hoteles que deben más de $40,000 en su factura de agua y que, al momento de cortarles el servicio, abonan solo $2,000, por ejemplo, para evitar el corte.
“Como es un hotel, tú le suspendes el servicio y a la media hora te están diciendo: ‘Tienes que ir a poner el agua’. Ahí la AAA está teniendo pérdida porque es agua facturada, es agua que se trabajó, pero no está recibiendo el dinero [total de la deuda] de manera inmediata”, detalló.
Hernández aseguró que esa tendencia de deudas se extiende a otras industrias como fábricas y farmacéuticas, y hasta agencias del mismo gobierno.
“Vemos el caso del [Departamento] de Corrección, que le debe $17 millones a Acueductos. Eso es dinero que pierde la Autoridad luego de haber producido toda esa agua que consumieron”, dijo.
En una reunión de la Junta de Gobierno el pasado 18 de septiembre, el director de finanzas de la AAA, Alexander López García, reveló que 14 agencias y municipios le adeudan en conjunto $73.3 millones a la corporación pública.
Esa combinación, sostuvo Hernández, explica buena parte del 66% de pérdida de agua que reportan las cifras oficiales. “No es que se pierde botando agua en la calle, a veces llega a los mismos lugares, lo que pasa es que no se cobra”, precisó la representante de la UIA.
El Plan Integral de Recursos de Agua de Puerto Rico de 2007, desarrollado por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, ya identificaba el agua no contabilizada como un asunto prioritario que requería atención a través de la creación de un programa efectivo para reducir las pérdidas. En 2008, la AAA estableció un programa de reducción de agua no contabilizada. Según ese plan, el problema comenzó a acentuarse en la década de 1980.
Informes de diversas fuentes.
Lleva las noticias de Puerto Rico
en tu móvil
Alertas de última hora, lectura rápida y 100% gratuita.
Comentarios
Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para unirte a la conversación.