Ajuste en la factura de luz “tiene que entrar en vigor el 1 de octubre”, según Daniel Hernández
El nuevo ajuste a la factura de energía eléctrica en Puerto Rico «tiene que entrar en vigor a partir del próximo 1 de octubre», como parte de la conciliación trimestral exigida por ley para cubrir un descuadre fiscal en la compra de combustible y energía que sobrepasa los $130 millones. Así lo advirtió el ingeniero consultor y fundador de PRET-PR Energy Transformation, Ing. Daniel Hernández, al explicar el complejo panorama operacional e hidrocarburo que enfrentan las entidades encargadas del sistema energético de la isla.
“Tiene que entrar en vigor el primero de octubre. Recuerda que esto es una conciliación trimestral que hace tres meses atrás se proyectó en dos cosas: el nivel de energía que se iba a consumir en el país y el costo”, sostuvo el experto en energía, al subrayar que el proceso busca balancear el dinero realmente gastado entre julio y septiembre frente a lo estimado.
No obstante, pese a que la solicitud sometida ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) equivale a un alza de 6.07 centavos por kilovatio-hora (kWh) —lo que representaría un impacto promedio de aproximadamente $48 adicionales al mes para un cliente residencial—, aún no se sabe qué porcentaje o monto apruebe finalmente el ente regulador. El organismo se encuentra evaluando los números presentados y tiene la potestad de ajustar la cifra recomendada antes de emitir una determinación final.
Responsabilidad compartida y plantas fuera de servicio
De acuerdo con el análisis del Ing. Daniel Hernández, el déficit de sobre $130 millones obedece a un encadenamiento de fallas en el pronóstico y en la disponibilidad de la red eléctrica, donde tanto el operador del sistema de transmisión y distribución como la empresa encargada de la generación principal comparten responsabilidad.
“Aquí hay dos responsables. LUMA hizo una proyección de demanda, una proyección de consumo que quedó por debajo de lo real, y ellos tienen también responsabilidad en eso porque ahora hay que recobrar no solamente una energía más costosa, sino también más energía de la que se pronosticó”, detalló Hernández.
Por otro lado, el ingeniero apuntó directamente a las deficiencias operativas en las centrales térmicas. “La responsabilidad de Genera es que ellos debieron haber mantenido las unidades base, las plantas grandes de energía —que son más económicas— en servicio durante ese período, y eso no ocurrió. Al tener tantas plantas saliendo por roturas, por averías, hay que reemplazar esa generación por las máquinas o los generadores más caros que tenemos en el sistema, que producen a sobre 40 centavos el kilovatio-hora”.
Hernández enfatizó la marcada disparidad en los costos de generación cuando las centrales principales fallan: mientras que las plantas grandes y eficientes fluctúan entre 12 y 20 centavos por kWh, la generación de emergencia alcanza los 40 a 42 centavos por kWh. Incluso, debido a las deficiencias de generación durante los picos del verano, el sistema tuvo que recurrir al programa de baterías solares de los clientes, cuyo costo asciende a $1.25 por kWh. A esto se le suma el incremento internacional en los precios del diésel y el petróleo provocado por conflictos geopolíticos en Medio Oriente.
“De la combinación de ambas cosas que te estoy diciendo —tanto de utilizar generación más costosa, más que LUMA hizo una proyección que quedó por debajo de lo real, y encima de eso que hubo un aumento también en el costo de los combustibles por los conflictos bélicos—, la resultante de eso es una diferencia de sobre alrededor de 130 millones de dólares que hay que recobrar de los clientes, porque es dinero gastado”, puntualizó Hernández.
Cobro sin ganancias para la operadora
Por su parte, la presidenta ejecutiva de LUMA, la ingeniera Janisse Quiñones, afirmó que la entidad entiende la preocupación de la ciudadanía ante el posible incremento tarifario, pero enfatizó que la compañía no obtiene ingresos o beneficios económicos a través de este mecanismo.
“Entendemos el impacto que esto podría tener para nuestros clientes, especialmente para la población de edad avanzada con ingresos fijos. No nos quedamos tranquilos solo con explicarlo: seguimos insistiendo en que Puerto Rico necesita una generación de electricidad confiable y estable, porque esa es la única forma de lograr un alivio real y duradero en el costo de la energía”, expresó Quiñones en declaraciones escritas, recalcando que “en ningún momento, estos ajustes en la factura implican ganancias para LUMA”.
El Ing. Daniel Hernández reiteró que esta reconciliación no constituye dinero para propósitos operacionales ni de ganancia comercial. “Aquí no estamos hablando de dinero para propósitos que no sean exclusivamente para comprar combustible y comprar energía. De eso se trata la revisión de esas dos cláusulas en esa conciliación trimestral: es cuánto se gastó en diésel o en los distintos combustibles y cuánta energía se compró”.
Si el NEPR aprueba la medida, la revisión tarifaria aplicará de forma temporal durante el trimestre de octubre a diciembre. De registrarse una baja en los precios internacionales de los combustibles o una mayor estabilidad en las plantas de generación base, el costo tarifario podría experimentar una reducción en los trimestres posteriores.
Periodista, corresponsal y creadora de contenido. Ha fungido como editora en jefe en medios de comunicación y ha liderado proyectos editoriales y digitales enfocados en informar, analizar y aportar al debate público.
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